5 Consejos para adelgazar

Si usted tiene unos cuantos o varios kilos demás, como muchos de nosotros, sabrá los motivos por los cuales es necesario sacarse ese peso de encima. Hacerlo reduce los riesgos de problemas de corazón, de desarrollar un cáncer o una diabetes, así como para sentirse mejor y lucir mejor.

Hay más de 101 motivos para adelgazar, el tema es que muchas veces puede implicar un desafío muy arduo y difícil de alcanzar. Uno hace mucho esfuerzo y le parece que los progresos son pocos, se siente superado por la situación y a veces incluso termina más pesado de lo que estaba al comienzo.

5 Consejos para adelgazar

Es para volver loco a cualquiera. Pero bueno, suficientes lamentos. Aquí tiene 5 pasos que realmente lo ayudarán a perder peso. Los mismos pueden ser aplicados a otros objetivos, pero aquí se enfocan en la tarea de adelgazar.

  1. Saber qué es lo que quiere.
  2. Saber dónde se está.
  3. Registrar los resultados.
  4. Hacer correcciones sobre la marcha.
  5. Rendir cuentas a alguien más.

Ahora, prepárase para perder todo el peso extra que tiene. ¡Eso es! Una simple lista de 5 ítems lo ayudará a lograrlo, así que déjeme que le explique cómo funciona cada uno y dónde suelen aparecer las dificultades a la hora de aplicarlos para adelgazar.

1. Saber qué es lo que quiere

Este punto es bastante fácil. La mayoría de las personas, cuando desea bajar de peso, suelen saber cuántos kilos quieren perder o al menos cómo desean que luzca su cuerpo.

Creo que podemos estar seguros de que una vez que el cuerpo empiece a cambiar, uno se da cuenta de cómo era que lo quería incluso si no lo había pensado con mucho detalle.

2. Saber dónde se está

Aquí es por dónde comienza el recorrido. Sin embargo es un punto donde muchos hacen la vista gorda y eso evita iniciar el proceso con determinación y eso lo conducirá desde el principio al fracaso. La razón es que cuando no nos sentimos cómodos con cómo luce nuestro cuerpo, eso no nos deja observarlo con más detenimiento para hacernos una idea de cuál es nuestro punto de partida. Por desgracia, es un paso necesario para poder ir juzgando luego los progresos que hagamos.

Imagínese que usted está en camino a San Diego, California. Le gustaría empezar su viaje desde Phoenix, Arizona, pero no tiene idea de dónde se encuentra en este momento. No hay problema. Consigue un mapa de Arizona y California y encuentra que tan solo le tomará 6 horas de viaje por la ruta interestatal lo llevará a destino.

6 horas después, no tiene idea de dónde está y definitivamente no es el cálido San Diego. Se siente derrotado y quiere rendirse. ¿Culpará al auto? ¿A los mapas? ¿A San Diego? ¿A usted mismo?

Y qué pasaría si le dijera que usted estaba en Nueva York, no es Phoenix, Arizona. Un viaje de 6 horas desde allí nunca lo llevaría a destino.

Si usted se hubiera tomado e tiempo para saber con precisión dónde se encontraba, hubiera sido capaz de elegir el recorrido adecuado para llegar a San Diego con una expectativa de tiempo apropiada. Ocurre lo mismo con el peso y nuestra condición física. En nuestras mentes, creemos que estamos partiendo desde un lugar distinto al real. Luego, cuando los resultados no reflejan nuestra ilusión inicial, nos molestamos.

3. Registrar los resultados

Esto resulta conceptualmente fácil. Si no tiene una pista de lo que está haciendo, cómo va a saber si eso está funcionando. Puede que sea fácil de hacer pero también lo es de no hacerlo. Al fina, la mayoría de la gente no suele llevar es registro.

4. Hacer correcciones sobre la marcha

Amamos hacer esto. Las ideas vienen con facilidad. Es como el paso 1 de saber qué es lo que queremos. Probamos comidas nuevas, aparatos para hacer ejercicio y otros dispositivos para quemar grasas. Puede que seamos muy buenos en iniciarnos en todo esto, pero si no sabemos dónde estamos parados y no llevamos un registro, no vamos darnos cuenta de los progresos o la falta de ellos y con eso de los cambios que debemos ir incorporando.

5. Rendir cuentas a alguien más

¡No! No queremos rendir cuentas. Ese es un mundo malvado. Nadie quiere que sepan qué es lo que está haciendo y, menos aún, qué es lo que no está haciendo.

Pero ¿cuál es la razón por la que nos resistimos tanto? Porque de verdad funciona. Si uno sabe que alguien va a estar controlándonos, seguirá los pasos o al menos no se sentirá tan cómodo al no hacerlo.

La rendición de cuentas, cuando se la usa sabiamente, es la mejor forma de impulsar la determinación de bajar de peso. Y si vamos a optar por hacerlo, mejor que le saquemos provecho.

Acudir a este método puede determinar que usted alcance el cuerpo de sus sueños. Si deja que su cuerpo sea el que lo controle, terminará teniendo más grasas en lugares donde no desea que la haya.

El obstáculo más grande no poner manos a la obra. No importa cuán bueno sea el plan. ¿De qué sirve si no lo realizamos? Así que ¿qué está esperando? Decídase a rendir cuentas.

Reenvíele este artículo a alguien que respete y le importe, y dígale que necesita que alguien lo supervise para bajar de peso. Cuando acepte ayudarlo acompañarlo, comience a trabajar con los puntos 1 al 5.

Leave a Reply